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Nuestros proyectos

«Maravilloso es vuestro trabajo, mis queridas hijas, cuando es Dios quien llama, cuando son las almas que cansan, cuando es el mundo que oprime, y cuando solo Dios es nuestro descanso. ¡Grande y maravilloso trabajo!»

Estas palabras de nuestro padre fundador, padre Luis Faccenda, expresan la belleza de nuestra vida misionera. En nuestro servicio vivimos la gratuidad del Evangelio confiando en la Providencia de Dios que no hace faltar lo necesario a lo que creen en Él.

Tu pequeño gesto de amor colaborando con la Providencia de Dios nos ayuda a cambiar la historia y hacer del mundo un lugar mejor.

¡GRACIAS! POR COLABORAR CON LAS NECESIDADES DE LA MISIÓN

¿VAMOS A MISIONAR?

El anuncio de la Palabra de Dios, la animación mariana misionera, la visita a los lectores de María Misionera, la propuesta de la consagración a María y tantas otras iniciativas de espiritualidad y formación nos permiten llevar la belleza del Evangelio junto con María.

¿Nos ayudas a sostener los gastos de estas actividades misioneras?

 

SOSTENÉ NUESTRA MISIÓN EN SALTA

La comunidad misionera más joven está presente en el norte argentino. La Casa de la Inmaculada actualmente se está remodelando para hacerla más funcional a las realidades que atiende:

  • Casa de formación para las futuras Misioneras y Voluntarios,
  • Encuentros para adolescentes, jóvenes y adultos,
  • Retiros de fin de semana, convivencias de un día, … 

¡Necesitamos tu colaboración espiritual y material para terminar la obra y ponerla en marcha. 

CENTRO DE ESPIRITUALIDAD EN OLAVARRÍA

¿Nos ayudás a sostener la actividad del Centro de Espiritualidad Padre Kolbe, donde muchos niños, jóvenes y familias encuentran un lugar de encuentro, de escucha, de formación, de crecimiento humano y espiritual?

Además necesitamos continuamente hacer mantenimiento del edificio que sufre el deterioro del paso del tiempo. Contamos con tu “granito de arena”.

ACTIVIDAD EDITORIAL Y REDES SOCIALES

Los medios de comunicación social nos permiten realizar el sueño de san Maximiliano: llevar al mundo entero la alegría del Evangelio. A través de ellos construimos espacios de encuentro, de diálogo, de anuncio, abriendo caminos de esperanza y de futuro.

¿Nos ayudas a sostener los costos de nuestra actividad editorial: la revista bimensual María Misionera, las Ediciones de la Inmaculada (libros, estampas, folletos) y la evangelización a través de las redes sociales y el sitio web?

 

HACÉ UNA DONACIÓN

Primer plano

“En un momento de la vida Dios nos presenta un don: el don de la vocación, la invitación a la consagración a Él. Ese don va aferrado con un acto de fe profundo: de fe en su amor” (padre Luis Faccenda). 

Queremos compartir con gran alegría los 25 años de consagración a Dios de Zulema Tamaguzuku y los 40 años de Graciela Gallardo y Anna Gentile en nuestra familia consagrada.

Como ayudarnos

«El amor es el secreto de Dios. Delante a Él no existe el grande, el pequeño, lo mucho, lo poco, solo el amor» (padre Luis M. Faccenda)

Si tienes tiempo libre y deseas estar disponible, si tienes un talento particular para compartir

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Novena a la Inmaculada La belleza de una mujer habitada por Dios 2 de Diciembre ♦️Para contemplar. «Estaba allí la Madre de Jesús» (Jn 2, 1-12). ♦️Para regalar a María. Me adelantaré a servir, estaré disponible, como María. ♦️Para presentar a María. Rezaré por el aumento de la fe, la esperanza y la caridad de todos los cristianos. ♦️Para meditar. Con frecuencia nos quejamos de la contaminación del aire, que en algunos lugares de la ciudad es irrespirable. Es verdad: se requiere el compromiso de todos para hacer que la ciudad esté más limpia. Sin embargo, hay otra contaminación, menos fácil de percibir con los sentidos, pero igualmente peligrosa. Es la contaminación del espíritu; es la que hace nuestros rostros menos sonrientes, más sombríos, la que nos lleva a no saludarnos unos a otros, a no mirarnos a la cara... La ciudad está hecha de rostros, pero lamentablemente las dinámicas colectivas pueden hacernos perder la percepción de su profundidad. Vemos sólo la superficie de todo. Las personas se convierten en cuerpos, y estos cuerpos pierden su alma, se convierten en cosas, en objetos sin rostro, intercambiables y consumibles. María Inmaculada nos ayuda a redescubrir y defender la profundidad de las personas. La Virgen nos enseña a abrirnos a la acción de Dios, para mirar a los demás como Él los mira: partiendo del corazón. A mirarlos con misericordia, con amor, con ternura infinita, especialmente a los más solos, despreciados y explotados (Benedicto XVI). #Maria #Abrazar #inmaculada
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