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SER Y VIVIR EL SUEÑO DE DIOS

25 años de consagración

Celebrando los 25 años de mi consagración a Dios, deseo agradecerle todos los dones con los que me ha colmado. Gracias Señor por la vocación a seguirte como misionera en el Instituto Misioneras de la Inmaculada padre Kolbe… Gracias por el don de san Maximiliano Kolbe que me enseñó a caminar, dejándome conducir por María para ser Ella y ser su presencia en el mundo. Gracias por el padre Luis Faccenda, que me guió en el camino con su ejemplo de vida y su paternidad espiritual. Gracias Señor por todas las personas que dejaron y dejan huellas de Tu presencia en mi vida para seguir caminando con alegría, esperanza y renovado entusiasmo. Te renuevo mi SÍ, mi entrega, con el ferviente deseo de seguir amándote y sirviéndote en la vida cotidiana y en las hermanas y hermanos que encuentro. Tu amor y tu misericordia son eternos. Con María, mi vida te canta las maravillas de tu amor. ¡GRACIAS, SEÑOR! 

Zulema

 

Es difícil expresar con lenguaje humano la belleza, el valor, la grandeza de la llamada a la vida de consagración a Dios. Es un secreto del divino amor, la perla más preciosa de su Corazón.

 

Diciembre 1982 cuantas esperanzas, gozos, desafíos, fortalezas y debilidades y así pronuncie un SÍ total al Señor tomada de las manos de la Inmaculada, quien me acompañó, gracias a mi familia, desde siempre, en especial en mi último año del secundario.

¡Aquel día, en mi formula de consagración dije cueste lo que cueste, pero ya lo había engendrado en mi corazón!!! Pensar en 40 años, que lejos, una eternidad y hoy miro hacia atrás y 1982 parece cercano, parece ayer, porque están los mismos valores, las mismas motivaciones el mismo Sí, pero un Sí más tamizado, concreto, firme, madurado en “cueste lo que cueste”, porque como toda persona, he atravesado duras y ríspidas montañas, anduve por prados cubierto de flores, por arenas movedizas, por campos verdes finamente sembrados. Muchos rostros, muchos amigos, muchas personas de todas las edades y condiciones sociales me acompañaron y acompañé. Pero a todo esto hay una fuerza insuperable el AMOR DE JESÚS, SU FIDELIDAD. Estoy celebrando mis 40 años de profesión, porque el Señor es fiel, no soy yo, es Él eternamente fiel, y María como a Juan Diego infinidades de veces me dijo ¡¡Acaso no soy tu Madre!!! Por eso me repito cantando “Con que pagaré al Señor todo el bien que me hizo”.

Anna


 

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Novena a la Inmaculada La belleza de una mujer habitada por Dios 2 de Diciembre ♦️Para contemplar. «Estaba allí la Madre de Jesús» (Jn 2, 1-12). ♦️Para regalar a María. Me adelantaré a servir, estaré disponible, como María. ♦️Para presentar a María. Rezaré por el aumento de la fe, la esperanza y la caridad de todos los cristianos. ♦️Para meditar. Con frecuencia nos quejamos de la contaminación del aire, que en algunos lugares de la ciudad es irrespirable. Es verdad: se requiere el compromiso de todos para hacer que la ciudad esté más limpia. Sin embargo, hay otra contaminación, menos fácil de percibir con los sentidos, pero igualmente peligrosa. Es la contaminación del espíritu; es la que hace nuestros rostros menos sonrientes, más sombríos, la que nos lleva a no saludarnos unos a otros, a no mirarnos a la cara... La ciudad está hecha de rostros, pero lamentablemente las dinámicas colectivas pueden hacernos perder la percepción de su profundidad. Vemos sólo la superficie de todo. Las personas se convierten en cuerpos, y estos cuerpos pierden su alma, se convierten en cosas, en objetos sin rostro, intercambiables y consumibles. María Inmaculada nos ayuda a redescubrir y defender la profundidad de las personas. La Virgen nos enseña a abrirnos a la acción de Dios, para mirar a los demás como Él los mira: partiendo del corazón. A mirarlos con misericordia, con amor, con ternura infinita, especialmente a los más solos, despreciados y explotados (Benedicto XVI). #Maria #Abrazar #inmaculada
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