IT EN ES

Año de San José

Con José descubrimos la ternura de Dios para con cada uno

“La ternura es el mejor modo de tocar lo que es frágil en nosotros”, con José descubrimos la ternura de Dios para con cada uno, allí donde más necesitamos un bálsamo, un alivio.

Nuestro querido papa Francisco nos ha regalado la oportunidad de tener un año dedicado a san José, este hombre discreto y atento, que Dios eligió para acompañar la vida de Jesús y estar junto a María Virgen, en su proyecto de amor para la humanidad. La carta “Patris Corde”, escrita para celebrar los 150 años de ser proclamado Patrono de la Iglesia, nos presenta aspectos de la figura de san José que nos ayudarán a profundizar en su persona, su corazón y su misión.

Trataré de comentar aspectos de la carta, para vivir este tiempo especial:

En esta época de pandemia han surgido en muchos la creatividad para afrontar las dificultades que se les presentaron. San José tampoco fue eximido de los contratiempos y de las pruebas:  Muchas veces, leyendo los “Evangelios de la infancia”, nos preguntamos por qué Dios no intervino directa y claramente… José era el verdadero “milagro” con el que Dios salvó al Niño y a su madre… que cuando llegó a Belén y no encontró un lugar donde María pudiera dar a luz, se instaló en un establo y lo arregló hasta convertirlo en un lugar lo más acogedor posible para el Hijo de Dios que venía al mundo (cf. Lc 2, 6-7). Ante el peligro inminente de Herodes, que quería matar al Niño, José fue alertado una vez más en un sueño, para protegerlo y, en medio de la noche organizó la huida a Egipto…

José no se dejó llevar por los obstáculos, tuvo la capacidad de crear algo para que María y el niño estén seguros. En sus manos de artesano, en su habilidad para trabajar la madera y la piedra, está la creación de algo para otro. Muchas obras fueron en este tiempo caridad concreta para el prójimo. San José era un carpintero que trabajaba honestamente para asegurar el sustento de su familia.  Jesús aprendió de Él el valor, la dignidad y la alegría de lo que significa comer el pan que es fruto del propio trabajo. José, es el hombre silencioso que hace lo mejor para su familia: la cuida, protege, alimenta, ama. Una tarea que muchos padres y madres han hecho y siguen haciendo. San José no solo es un ejemplo, sino un intercesor que ayuda a sobrellevar las cotidianas luchas.

El papa Francisco dice: “Por su papel en la historia de la salvación, san José es un padre que siempre ha sido amado por el pueblo cristiano, … se le han dedicado numerosas iglesias en todo el mundo; que muchos institutos religiosos, hermandades y grupos eclesiales se inspiran en su espiritualidad y llevan su nombre… Muchos santos y santas le tuvieron una gran devoción, entre ellos Teresa de Ávila…”. Amar en lo escondido del corazón es lo que hizo José, quien nos propone nutrirnos del único amor que nos sostiene: el de Dios. Es Padre de la ternura, Jesús vio la ternura de Dios en José, así  “La ternura es el mejor modo de tocar lo que es frágil en nosotros”. Descubrimos con José la ternura de Dios para con cada uno, allí donde más necesitamos un bálsamo, un alivio. La vida de José también está marcada por el diálogo con Dios a través de los sueños que fueron orientando su misión de padre adoptivo. Obedeció la voz de Dios, así “Supo José pronunciar su fiat”. El sí a Dios fue rotundo y profundo y se sostuvo en el amor a María y a Jesús. El último apartado de la carta considera que José refleja la sombra del Padre Celestial que acompaña la vida de Jesús. Su paternidad se va desarrollando al lado de Jesús, es una paternidad abierta al misterio que ese niño encerraba: el de un Dios que le pidió ser un padre cercano de su Hijo eterno.

San José nos invita a que lo imitemos en el silencio ante la propuesta de Dios, a hacer el bien siempre, a ser justos, cuidar al más débil y servir en lo escondido y simple, llegando a ser instrumentos de Dios para el reino.

Pbro. Carlos Fernando Barrientos

Primer plano

Nuestro querido papa Francisco nos ha regalado la oportunidad de tener un año dedicado a san José, este hombre discreto y atento, que Dios eligió para acompañar la vida de Jesús y estar junto a María Virgen, en su proyecto de amor para la humanidad.

Como ayudarnos
Loading…