Para pedir al Señor el don de vocaciones a la vida sacerdotal, consagrada y misionera.
Tú también puedes formar parte ¿Cómo?
1. Con el compromiso personal, comunitario o en familia de dedicar media hora a la semana de oración por las vocaciones (leyendo la Sagrada Escritura, haciendo Adoración Eucarística o con el rezo del Rosario u otra oración).
2. Tratando de animar y difundir la oración por las vocaciones en las parroquias, en las familias, en los lugares donde cotidianamente se vive y se trabaja.