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Fiesta del Instituto 

25 de marzo 2019

 
 
«Tu eres la tierra obediente, María, la creación que ama y adora.
Tu eres la Hija fiel de Sión raíz santa que genera la flor, 
por todos invocado esperado, flor de luz en nuestro desierto».
(David M. Turoldo)

Muy queridos misioneras, voluntarios, amigos
me dirijo a cada uno de ustedes con la alegría que nace de la contemplación del misterio del anuncio a María. Los pasos nuevos de nuestro camino esta vez nos conducen a Nazaret, en ese humilde lugar en el cual Dios se ha revelado a una joven de Israel. Entramos en puntas de pie en la casa de María y preguntémosle el secreto de la escucha que se hace obediencia de fe, abandono y confianza en Dios para quien nada es imposible, el diálogo fecundo y alegre. Acerquémonos a este misterio, a este Dios que baja al regazo de una mujer, para dejarse envolver: ¿qué habrá sucedido en ese diálogo entre cielo y tierra? ¿Qué palabra habrá resonado en el silencio de esa mirada sorprendida?

Poetas, artistas, autores de espiritualidad, a lo largo de los siglos, han comentado e interpretado esta escena evangélica. ¿Que podemos agregar nosotros a tanta belleza? Palabras, colores, música, pero sobre todo nuestro Sí, hoy y siempre, en comunión de vida, de ideal, de misión. Sí, siempre sí –como amaba repetir el padre Luis Faccenda.

En el aquí estoy de María ponemos, una vez más, el Sí del Instituto, que este día celebra su fiesta: la aprobación pontificia (25 de marzo de 1992) y el sello definitivo del Espíritu a su misión en la Iglesia y en el mundo. Nos confiamos a la intercesión del padre, para que nazcan otros Sí y retomamos el camino, llevando en el corazón la palabras del ángel: no temas. No temas, avanza en los senderos de la confianza y de la acogida fraterna; no temer al juicio de los hombres y del mundo, porque el Señor está contigo, está delante tuyo; no temer por pequeñez, porque solo Dios salva. Con gran alegría por el don de nuestra Familia consagrada y por el don de cada misionera y voluntario/a

 BUENA FIESTA DEL SÍ
Giovanna Venturi
Directora General

 
 
 
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    Los primeros pasos

     
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    Apostolado mariano y envio misionero

     
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    Una misión sin fronteras