
Soñando por un mundo nuevo
La humanidad lleva en el corazòn sueños de vida y de futuro, que juntos podemos hacer realidad.
Este es el deseo y la invitaciòn que la Directora General de nuestra familia consagrada dirige a todos ustedes, queridos lectores y benefactores, que de muchas maneras sostienen nuestra obra de evangelizaciòn.
Una Navidad para compartir
Estoy pensando en un mensaje para ustedes, queridos amigos, para esta Navidad 2011.
No quisiera que fueran palabras de las tantas, frases hechas, pensamientos elaborados, sino una propuesta de vida, de bienvenida al Dios hecho Hombre, Jesús, en su realidad màs cierta, màs profunda, con la mirada abierta sobre el mundo entero. A a ustedes para quel mundo que “ Dios ha amado tanto hasta darnos su Hijo Unico, porque todo el que cree en èl tenga la vida eterna” (cfr. Jn 3,16)
Dejo que mi corazòn “sea capturado” del misterio, en una oraciòn absorta y silenciosa, cuando el clic del mouse me introduce en un espacio nuevo y entro en el blog de la comunidad de las misioneras de Montero, Bolivia y encuentro, casi la respuesta a mi oraciòn, el titulo del mensaje que quiero presentar a ustedes para la pròxima Navidad: soñando por un mundo nuevo.
Si queridos amigos, la Navidad 2011 pueda una vez màs permitirnos soñar y obrar para que el sueño se realice... Continuo leyendo y luego del titulo aparece una carta de Annalisa, misionera italiana in Bolivia, de algunos años. Me conmueve y siento que me invita a compartirla.
Kevin:huerfano dos veces
Hoy, durante la Misa mientras escuchaba el Evangelio y presisamente algunas palabras de Jesús: “ Quien recibe a un niño en mi nombre me recibe a mi; y quien me recibe, recibe aquel que me ha enviado” (Lc 9,48) no pude menos que pensar en Kevin, un joven que recibi en el servicio sacial hace cerca una semana y me ha contado su triste y conmovedora historia. La cuento citando casi literalmente sus palabras.
“Me llamo Kevin, tengo 16 años vengo de Sucre (ciudad de Bolivia) nunca conoci a mis verdaderos padres. Mi mamà era pobre, necesitaba dinero y por eso me vendiò cuando estaba todavia en su pansa. De mi padre no conozco ni siquiera el nombre.Me ha comprado un matrimonio ya grande de edad, que no pudiendo tener hijos propios, me han adoptado. Mis padres adoptivos me querian, me permitieron ir a la escuela, y nunca me faltò nada. Hace cerca de dos años desde la ciudad de Sucre, por motivos de salud,viajaron a Santa Cruz. Yo esperè su regreso durante varios dias, luego mirando las noticias en la TV entendi que no volverian nunca màs. Murieron en un grave accidente donde chocaron dos autobus de linea. Me puse a llorar, no sabia que hacer: me habia quedado solo!
Los vecinos de casa se preocuparon y me han ayudado, pero debia pagar el alquiler, los gastos de la casa y encontrar para comer, y aun trabajando no ganaba suficiente para hacer frente a todo. Un dia una vesina me propuso de ir con ella a Montero, donde, segun su parecer, habria tenido mayor posibilidad de trabajo. Antes de salir me pidio de poner en mi valija algunos paquetes de harina (quièn sabe que habia adentro?!), dicièndome que si habia controles, debia decirles que era su hijo. Gracias a Dios andubo todo bien, ninguno abriò las valijas y llegamos a Montero. Nos alojamos en una pieza en alquiler que pagò la señora la cual, despuès de un rato se fue, sin volver a verla nunca màs.
Desde que estoy en Montero he cambiado varios trabajos, despuès me enfermè, tube necesidad de remedios y contraje deudas. La patrona de casa continuaba a reclamar el alquiler de la pieza, pero yo no tenia dinero. Durante uno de los trabajos conoci otra señora, a quien le contè mi situaciòn . Ella me ofreciò ir a vivir a su casa. Esta familia es numerosa, la señora tiene muchos hijos, nietos y una nieta de mi edad que estaria alli solo por las vacasiones de la escuela, pero ahora vive con ella desde hace muchos meses, porque su mamà desapareciò. No hay camas para todos, duermo en el piso, pero tengo para comer y un techo, sin el problema de tener que pagar el alquiler. Me encuentro bien, todos son buenos conmigo; quisiera ser útil, encontrando un trabajo que me permita contribiur con los gastos. El año pròximo pienso volver a la escuela, me gusta estudiar, tenia buenas notas, deseo diplomarme para llegar un dia a ser mèdico.”

Kevin es un jòven simple y pobre, recibido por otros pobres con amor extraordinario. Un jòven que cultiva sueños para su futuro, sueños de mejoramiento social y tambièn el sueño de recibir el bautismo. Cuenta que el padre y la madre adoptivos no eran catòlicos, pero èl iba a escondidas a la iglesia para participar a la Misa. Me pidiò un rosario para rezar. Mientras me contaba su historia era sereno, en sus palabras no habia rencor por la madre que lo “vendiò” aun antes de nacer, no habia desesperaciòn por haber perdido dos veces sus padres (naturales y adoptivos) y haber quedado completamente solo en una ciudad donde no conoce a nadie.
En sus ojos y en su sonrisa he percibido tantas ganas de vivir y un gran deseo de conocer a Jesús. Tal vez no sabe que El està ya en su corazòn y lo està acompañando con amor en esta aventura de su vida” (Annalisa)
Hacer espacio en el corazòn
Cuantos sentimientos en el corazòn recordando estas historias, percibiendo el dolor y el sufrimiento de tantas personas ! Que la Navidad 2011 nos permita hacer espacio en nuestro corazòn a tantos « Kevin » que viven en situaciòn de pobreza,de soledad, de indigencia, que podamos hacernos familia que piensa con un corazòn grande a los hermanos y hermanas que tienen necesidad de nosotros, de nuestro « poco », de nuestro corazòn.
Me gusta retomar con ustedes un mensaje de Navidad de un gran profeta de nuestros tiempos, P. Primo Mazzolari : « Feliz Navidad ! Nos comprometemos
tambièn nosotros a descender… No para reordenar el mundo, no para rehacerlo sobre medida, sino para amarlo; para amar aun aquello que no podemos adepta, aun aquello que no es amable, porque detràs de cada rostro y dentro de cada corazòn està, junto a una gran sed de amor, el rostro y el corazòn del amor. Nos comprometemos , porque creemos en el amor, con la seguridad que no teme enfrentamientos, que basta para comprometernos perpetuamente.
Que la nuestra sea una Navidad incòmoda, como le gustava repetir P. Tonino Bello, que ensucie nuestras manos, comprometa nuestras làgrimas, nuestro tiempo y nuestra vida, en la construcciòn de un mundo « otro », de una vida mejor y tan necesaria para millones de hombres, mujeres y niños. Que se comprometan a jugarse la existencia, para que venza la vida.
Tenemos tanta posibilidad de hacerlo, de acercarnos a tantos hermanos, gracias a nuestra personal intervenciòn y gracias tambièn a cuantos, lejanos, misioneros y misioneras, puedan ser instrumento de nuestro amor y de nuestro compartir con los màs pobres.
Gracias, hermano y hermana... por los muchos gestos de generosidad que permiten ser una presencia del amor de Dios con las personas que encontramos.
Gracias, porque te preocupas de poner siempre una gota de generosidad en el mar de la indiferencia y de la soledad.
Gracias, porque continuas dejando tus gestos de solidaridad en el corazòn de tantas personas por ti desconocidad, pero necesitadas de ser recibidas y ayudadas.
Gracias, por haber elegido estar presente con tu firma de amor en la historia de la humanidad !
En nombre de tantas personas que pueden sonreir a la vida, gracias tambièn por tu ayuda : Feliz Navidad !
13.12.2011
Con afecto y gratitud,
Marina Melis
Directora general