Missionarie dell'Immacolata Padre Kolbe
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La sinfonía de la Navidad

El saludo de Giovanna Venturi Directora General

De parte de todas las Misioneras y Voluntarios padre Kolbe un sincero deseo de una Santa Navidad y un sereno Año Nuevo, rico de misericordia, de paz, de alegría.  
 

  Queridos amigos,
 
nuestro corazón se dirige a la navidad que está cerca, una fiesta que nos recuerda los valores más lindos de nuestra vida hecha de afectos, de memoria, de recuerdos de familia. Y mientras nos preparamos a celebrar el misterio del Nacimiento del Hijo de Dios en medio nuestro, sentimos que tenemos que ponernos en camino hacia Belén, lugar físico, pero sobre todo espiritual. Acá el cielo y la tierra se encuentran en una sinfonía de luz, de alegría y de paz.
  Es la luz que brilla en lo alto del cielo, en el signo de la estrella que guía los pasos de los pastores que vagan en la noche, de los Magos que buscan el cielo en busca de signos, de los seres humanos de todos los tiempos que buscan siempre un medio en su búsqueda de significado y de felicidad.
  Es la alegría que los ángeles anuncian a los pastores como lo hicieron con María en Nazaret; una invitación a regocijarse, a dar pasos de baile, porque el Señor está aquí, está entre nosotros, fiel a sus promesas.
  Es la paz que el Hijo de Dios, la Palabra hecha carne, viene a traer a cada hombre y mujer, a cada niño y anciano, de todo idioma y cultura, de cada nacionalidad y país, como un regalo y compromiso de una vida vivida con respeto y en mutua aceptación.
  La luz de la estrella, el canto de los ángeles, la Palabra hecha carne: suspendidos entre el cielo y la tierra, también nosotros nos convertimos en parte del misterio de este nacimiento envuelto en el silencio, la sencillez y la humildad.
  Mi deseo es que este misterio pueda ser renovado en la vida de cada uno de ustedes; que esta fiesta no sea una más, como muchas, sino una ocasión para la renovación y apertura del corazón; de escuchar profundamente a ese Niño que se convierte en la voz de aquellos que no la  tienen. Un Niño que, una vez más, nos toma de la mano y nos lleva por las calles de nuestras ciudades y pueblos para conocer gente, observar lo que sucede a nuestro alrededor, traer a nuestro corazón las necesidades y expectativas de tantos hermanos y hermanas que viven cerca nuestro, para tomar decisiones de acuerdo con la justicia y la verdad al servicio del bien común.

Este Dios que se hace Niño y pequeño en medio nuestro, nos dé ojos y corazón de niño para amar, regocijarse, asombrarse, ser un signo de su amor y de su presencia en el mundo. 

Giovanna Venturi
Directora General