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Encontraron al niño con María, su madre.

El saludo de Giovanna Venturi Directora General

De parte de todas las Misioneras y Voluntarios padre Kolbe un sincero deseo de una Santa Navidad y un sereno Año Nuevo, rico de misericordia, de paz, de alegría.  
 

Unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo»… Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra (Mt 2, 1-2, 10-11). 

Queridos amigos,

Una madre y su hijo: un ícono de infinita ternura en el que se fija la mirada de quienes buscan la verdad y sueñan con un mundo nuevo. Los sabios que han venido del oriente son el emblema del hombre de todos los tiempos, caminando a la luz de una estrella, de un sueño, de un ideal que puede volver a dar sentido y significado a sus vidas. Al llegar a Belén, observan con alegría la escena que se les presenta y reconocen que han llegado al final de su viaje y al cumplimiento de las expectativas que tienen en sus corazones. Al Niño, a quien María sostiene en sus brazos, ofrecen sus regalos: el oro al rey, la mirra al hombre, el incienso al Dios. El misterio que ha sido escrutado y buscado durante mucho tiempo ahora se revela y reconocen la grandeza en la debilidad, la  gloria en la simplicidad, divinidad en la humanidad.

Queridos amigos, viajando por los caminos de la vida, deseo a cada uno de ustedes de “llegar a Belén! y de reconocer en el Niño Jesús, la infinita bondad de Dios. El eligió habitar nuestra humanidad, vivir con nosotros y en medio nuestro. Esta verdad se abre a la esperanza y nos hace mirar la vida con otros ojos: nos hace ver semillas de bien allí donde otros ven anuncios de fatalidad; nos hace ver rostros hermanos donde otros ven enemigos; nos hace abrir la puerta de casa y la del corazón donde otros sugieren cerrar. Dios recomienza desde Belén, del Amor que se hace pequeño y pobre, y nos dona ojos nuevos para ver la belleza que hay en nosotros y a nuestro alrededor.

Con estos sentimientos les deseo a todos ustedes la alegría de encontrar a Dios y de dejarse encontrar por Él. Santa Navidad y sereno Año Nuevo,

Giovanna Venturi
Directora General