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Profesión Perpetua de Gabriela Bejarano

 “Yo soy la servidora del Señor, que sea en mí lo que has dicho"  

En Rosario de Lerma, Salta, Gabriela Bejarano hizo su consagración a Dos y emitió los votos para siempre en el Instituto Misioneras de la Inmaculada Padre Kolbe. Compartimos la fórmula de consagración.
 

Con la humildad y la fe de María en la Anunciación, así es mi Sea hoy Señor ante tu propuesta de seguirte para siempre.
 Te agradezco porque hace seis años, cuando me atraías hacia nuevos horizontes, no imaginaba el camino que andaría, un camino con tantas subidas y bajadas, pero ¡con tanto aprendizaje!, tal vez como cuando andaba en los cerros: con esfuerzo, paciencia y mucho amor, llegar a la cima; y ¡cuánto camino me falta por recorrer!
Pero no será imposible si permanezco en tu Vos y si, con tu gracia mi corazón se dispone a recibir lo que me vas queriendo decir a través de tu Palabra y de las personas que se hacen eco de tu voz.

 Mi agradecimiento particular por María, nuestra Madre, que, con su presencia y ternura, hizo que renovara con más amor y con más fuerza mi consagración a Ella, concretamente el año pasado cuando tuve la oportunidad de presentar este valioso regalo a los jóvenes.
 También quiero darte gracias por mi familia, mis hermanas y mi hermano, por mis sobrinos que afianzaron mi maternidad y confirmaron que puedo ser fecunda y dar vida a muchas personas. Te encomiendo a mi comunidad parroquial, que me vio crecer en la fe y me dio un lugar en su casa.
Gracias al grupo misionero que a lo largo de tantos años y de tantas vidas que pasaron, hizo que mi corazón palpite más fuerte con la misión.
 Y te doy gracias por mi familia espiritual, por todas las misioneras y voluntarios, pero con una mirada especial a mi comunidad, que me sostuvo, me acompañó y alentó en todo momento.
Gracias a cada una de mis hermanas, cada cual, a su modo, me enseñó a ser una misionera de verdad porque si los vínculos están bien entrelazados mantendrán la comunión y no se romperán nunca.
 Hoy te digo: que Sea en mí lo que Vos quieras, para amarte libremente sin exclusividades.
 Que Sea en mí lo que Vos quieras, porque en toda mi pobreza, Vos sos mi gran riqueza.
 Que Sea en mí lo que Vos quieras, porque desde la cruz me invitás a amar hasta el extremo.
 Por eso, Yo Gabriela Bejarano, en alabanza de la Santísima Trinidad, con la firme voluntad de consagrarme más íntimamente al amor de Dios, siguiendo a Cristo pobre, Obediente y casto; y para desarrollar una misión de amor y de servicio en la Iglesia y en el mundo, emito en tus manos, para toda la vida, los votos de castidad, pobreza y obediencia, según las Constituciones de las Misioneras de la Inmaculada Padre Kolbe.
 Renuevo mi incondicional ofrecimiento a la Inmaculada. Confío en las oraciones de mi familia espiritual, para que con la gracia del Espíritu Santo y la intercesión de San Maximiliano, pueda anunciar a los hombres la luz y la esperanza del Reino de Dios.
 Quiero pedirte la gracia, Señor, de serte fiel como María, haciendo silencio para que tu voz sea la que llene mi corazón; escuchando para ser dócil a tu Palabra y acogiendo para dar y darme a todos, sembrando tu Reino.
 Por eso hoy te digo desde lo más profundo de mi ser, que soy “Toda y para siempre tuya”. Amén.