Estoy «en misión», porque... quiero difundir en el mundo
los valores evangélicos, expresión del reino de Dios. (R. Mi. 20)
Estoy «en misión», porque... se que no anuncio una verdad humana,
sino la Palabra de Dios, que posee una misteriosa potencia. (R. Mi. 38)
Estoy «en misión», porque... descubro que los gestos de caridad
dan testimonio de que el amor es la fuerza de la misión. (R. Mi. 60)
Estoy «en misión», porque... creo que el Señor me llama
a salir de mí mismo y a compartir con los otros los dones que poseo,
comenzando por lo más precioso que tengo: la fe. (R. Mi. 49)
Estoy «en misión», porque... creo que el mejor servicio que se pueda hacer
a los hombres y mujeres de hoy es el anuncio del Evangelio. (R.Mi. 58)