El amor a María, afirma San Maximiliano es el camino más sencillo y más fácil para santificarnos, realizando nuestra vocación cristiana
Concluía el Papa: ¡Que el ejemplo y la ayuda de San Maximiliano puedan conducirnos también a nosotros al verdadero y desinteresado amor cristiano, hacia todos los hermanos, en un mundo en que el odio y la venganza no dejan de desgarrar la humana convivencia!