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Experiencia misionera en Tucumán

¡Hola! Soy Alessio, un joven italiano de 25 años y acabo de terminar mi experiencia misionera en Tucumán con las Misioneras de la Inmaculada-Padre Kolbe.
Desde niño, soñaba con ir a África a misionar como misionero laico....y el año pasado Dios me dio la oportunidad de realizar este sueño....Estuve casi un mes en Togo, en la costa atlántica africana, compartiendo una pequeña experiencia misionera con mi grupo italiano, el Movimiento Juvenil Misionero....y ¡fue re-lindo!
Soñaba también con la idea de ir a Argentina (u otro país latinoamericano) haciendo algo distinto....me encantaba la idea de visitar las familias, de trabajar con los niños y los jóvenes, con los pobres....me encantaba sobretodo la idea de hablar de Jesús a todos.....y este sueño se hizo realidad, gracias a Dios en primer lugar, a mi familia, y a las Misioneras de la Inmaculada, que me han ayudado y que las llevaré siempre en mi corazón.
Con Anna, Natalia, Gabriela y Martita, estuvimos en Tucumán durante una semana, misionando en el barrio "Maravilla".
Lo que me llamó de pronto la atención fue que el paisaje, las calles, y otras cosas..... ¡Se parecían a África....!!! ¡Y mi mente viajaba…viajaba…viajaba….!!!
Desde el primer día, estuve con los niños....y de verdad puedo decir que mi corazón se ha quedado allí, en Tucumán.... me dieron muchísimo...en relación a lo que les pude dar yo.
A veces pasaba que yo estaba cansado y necesitaba descansar un ratito, pero....al ver a los niños que me esperaban para jugar.....cualquier cansancio pasaba y ¡yo iba con ellos.....! Siempre me manifestaban su cariño, abrazándome o con otros gestos y palabras... ¡verdaderamente he visto el rostro de Dios en estos niños....!

 
Encuentro para los jóvenes
Encuentro para los jóvenes

Seguramente nunca olvidaré las visitas en las familias....los primeros dos días, acompañé a Anna...ella introducía y terminaba con la oración y yo leía la Palabra y la explicaba....fue maravilloso poder hablar de Dios, poder testimoniar Su inmenso Amor....ver como la gente participaba, escuchando y también a veces preguntando...
¡Todo esto para mí era demasiado lindo! ¡Un sueño que se realizaba!
Los dos últimos días, nos dividimos....y yo iba solo, visitando las familias.....pero junto a mí iban siempre algunos niños... ¡Espontáneamente habían decidido ir a misionar con nosotros!!! Me acuerdo un día estaban esperando que nuestra camioneta llegase a casa...y cuando les hemos contestado que habíamos terminado las visitas a las familias, se pusieron tristes porque ¡querían ir con nosotros a misionar!!!
Ir a visitar las familias solo, sin Ana u otra misionera, ha sido un desafío...pero gracias a Dios y al Espíritu Santo... ¡todo fue relindo!! Me recibieron, y participaron con atención y con gusto....Seguramente cometí algunos errores (de gramática o pronunciación) cuando hablaba con la gente(a veces también la emoción influye) pero la gente me entendía….y ¡esto es lo importante!!!
Los jóvenes después.....con el grupo de los jóvenes de M.I. (Milicia de la Inmaculada) hicimos un encuentro, aprovechando de la presencia de Natalia...pero se veía que les gustaba estar juntos y hablar de María, de Jesús y de cómo es posible vivir cristianamente en esta sociedad.
Una tarde Gabriela y yo nos encontramos con los jóvenes, y yo hablé sobre la parábola de los talentos…todos, enseguida hablaron, compartiendo sus aspectos negativos y positivos. Surgió la iniciativa de seguir reuniéndose también sin nosotros, en los próximos meses.

 
 

Espontáneamente nació en el corazón de algunos chicos más grandes, el deseo de animar el grupo de los niños y hacer renacer el grupo de la Infancia Misionera….y esto fue relindo…de verdad, nosotros sembramos, y otros cosecharan….lo importante es abrir caminos como Padre Kolbe….y ¡trabajar por el Señor!
Con algunos jóvenes de la M.I., visitamos la capital de Tucumán, San Miguel de Tucumán, y juntos pasamos un día fantástico….participamos de la Misa en la Catedral, visitamos la “Casita histórica de Tucumán, comimos en el parque, tomando mate y ¡sacando fotos a los patos!!! Y cuando la lluvia nos sorprendió, nos fuimos a Neverland, el parque de diversión…divirtiéndonos muchísimo, y ¡jugando a todos los juegos!
En la capilla del barrio, no se puede celebrar Misa cotidianamente porque hay un solo cura y muchísimas capillas, y entonces cuando no se celebraba la Misa, se hacía la Celebración de la Palabra…
Un día tocó a mí hacer la homilía…hablé sobre el Evangelio, el tesoro escondido en el campo… todos los niños me escuchaban y ¡participaban con gusto….!!!
Cada día, las familias nos invitaban a almorzar o a cenar en su casa, a compartir todo….De verdad este verbo “compartir”, fue el lema de la misión….he visto verdaderamente lo que significa compartir todo….lo he visto con las misioneras y lo he visto con toda la gente que el Señor quiso hacerme encontrar.
Visitar a las familias, encuentros con niños y jóvenes, hablar del Amor de Dios… ¿no era esto acaso lo que yo quería, lo que yo siempre soñaba hacer???
El Señor verdaderamente me hizo comprender muchísimas cosas gracias a esta experiencia, y seguramente me comprometeré siempre más, en el lema de la misión en mi ciudad, aunque ya a nivel parroquial y diocesano haga mucho.
Reconocer a Dios en los pobres, en los niños, en las personas que viven en condiciones difíciles….esto es, resumiendo, verdaderamente lo que esta misión me ha hecho descubrir….
 
Ya extraño mucho Tucumán, a la gente que encontré las calles llenas de tierra y polvo, tan diferentes de las calles italianas y tan parecidas a las que vi en África; a cada uno de los niños, de los jóvenes, de las familias que compartieron conmigo esta pequeña experiencia…fue pequeña porque la semana que pasé en el barrio pasó tan rápidamente que casi no me di cuenta de que ya se había terminado… La verdad es que fue una semana relinda y nunca la olvidaré… Todos estos recuerdos seguirán grabados en mi mente y en mi corazón y me acompañarán siempre ¡en cualquier parte del mundo el Señor quiera que yo esté!
Concluyo con la frase de San Maximiliano Kolbe…..”SÓLO EL AMOR CREA”…..En esta misión he visto de verdad como solo amando se puede construir un mundo mejor….y ojala que estos niños y toda esta gente pueda vivir en este mundo, sin guerras, sin odio, sin pobreza, sin luchas…..en un mundo donde los ojos de los niños sigan brillando e iluminando a todos… ¡Signo del AMOR que Dios nos da cada día! Esta es mi esperanza… ¡Esta es nuestra esperanza!!!
Alessio

 
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