

Rezar el Rosario es hacer una oración verdadera. No es una vacía verbalización, ni una aburrida repetición del Ave María. Es involucrar la mente y el corazón en un diálogo con Dios y con María, mientras los labios repiten el saludo del Ángel, de Isabel, de la Iglesia. Las palabras constituyen como una cortina musical sobre la que debe colocarse la reflexión y la oración del corazón. Es toda la persona que reza: cuerpo, mente y corazón.
Nuestra ayuda está en el nombre del Señor
Que hizo el cielo y la tierra.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
O simplemente:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Se puede rezar el pésame.
Enunciación del Misterio y eventuales lecturas bíblicas inherentes al Misterio.
Padre nuestro:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
10 Ave María:
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre , Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Invocación:
Oh Jesús, perdona nuestras culpas, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Salve Reina:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Siguen un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria por las intenciones del Papa y por todas las necesidades de la Iglesia.
Al final: Las Letanías de la Virgen.
Los 20 Misterios se subdividen en:
*MISTERIOS GOZOSOS (o de la alegría) para rezar los lunes y sábados
1º El anuncio del ángel a María y la Encarnación del Hijo de Dios
2º La visitación de María a su prima Santa Isabel
3º El nacimiento de Jesús en una gruta de Belén
4º La presentación del Niño Jesús en el templo
5º Jesús perdido y hallado en el templo
*MISTERIOS DOLOROSOS (o del dolor) para rezar los martes y viernes
1º La agonía de Jesús en el Huerto de los Olivos
2º La flagelación de Jesús en la columna
3º La coronación de espinas de Jesús
4º Jesús con la cruz a cuestas camino hacia el calvario
5º La crucifixión y muerte de Jesús
*MISTERIOS LUMINOSOS (o de la luz) para rezar los jueves
1º El Bautismo de Jesús en el Jordán
2º La auto revelación de Jesús en Caná
3º El anuncio del Reino de Dios y la invitación a la conversión
4º La Transfiguración de Jesús
5º La Institución de la Eucaristía
*MISTERIOS GLORIOSOS . Para rezar los miércoles y domingos
1º La resurrección de Jesús de la muerte
2º La ascensión de Jesús al cielo
3º La venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles
4º La asunción de María al cielo
5º La coronación de María, Reina del cielo y de la tierra